Rodolfo Moya creció jugando en las canchas del Club Enami de Concón en Viña del Mar, hasta que en enero del 1990 salió goleador del Campeonato Infantil de Santa Inés y recibió la invitación del profesor Julio Nuñez para ir entrenar al Everton de su corazón; y con apenas 15 años, bajo las órdenes de Domingo Soracce, debutar en Sausalito contra Unión Española.

De ahí en adelante, comenzó a escalar y su primera cumbre fue San Carlos de Apoquindo; luego, quiso ir más alto, tomó sus botines y llegó a los Alpes de Viena en 2001 a jugar en el Austria Wien.

Volvió el 2003 a la liga nacional para ponerse la camiseta de la Universidad de Chile y luego de un paso por Huachipato y Deportes La Serena, una nueva mentalidad se apoderó de él.

Mucho estudio, con metas concretas y con mayor madurez, se integró a Colo Colo, salió campeón dos veces, y junto con esto, entró en el cuadro de los nueve jugadores que han vestido la camiseta de los tres “grandes” del fútbol nacional: las dos Universidades y el Cacique.

De una personalidad extrovertida y mucho temperamento dentro y fuera de la cancha, el ahora concejal de la Municipalidad de Concón nos cuenta de su pasado presente y futuro, acá, en el Tablón de GolMaster.

¿Cómo fue jugar en la UC, U. de Chile y Colo Colo?

“Recuerdo que escuché por una radio a pilas, mientras cuidaba autos donde ‘Juan Segura’, que Fabián Estay fue el tercer futbolista que jugaba en los tres equipos grandes del futbol chileno. En ese tiempo el techo era la Selección o lo que más se optaba era jugar en Colo Colo, Católica, o la U. Para mí todo llegó muy rápido. Con 18 años ya estaba en la selección adulta y jugando Copa Libertadores por Católica”.

Pasar de la caleta Higuerillas a vivir a Las Condes en esa época era otro mundo. Departamento, auto, popularidad, nadie te cuida y al fin haces lo que quieres. Te mandas solo, estás jugando bien, se van dando las cosas, estás haciendo goles, jugando todos los domingos, hasta con muchas posibilidades de irte para afuera, ya sea a la Juventus, al Milán o al Barcelona, México, en esos tiempos…y obviamente te vuelves un poco loco…”

¿Qué significó jugar por la Selección chilena?

“Fui seleccionado en todas las categorías. Estudiaba y jugaba durante 1995-96, estaba en tercero medio y jugando el Sudamericano Sub-17 en Perú. Luego estaba listo para ir a la Copa América el 99 junto con David Pizarro, ambos veníamos juntos de la Sub-20, y me vine a jugar un partido a Concón y me lesioné. Era un buen momento en mi carrera: en la cancha con Roque Santa Cruz, Ronaldinho, (Esteban) Cambiasso, jugaba contra ellos en la Selección y luego crecieron a otro nivel mientras yo seguía lesionado sin recuperarme ni jugar. Me perdí el tercer lugar olímpico en Sidney. Es lo que más me pena en mi carrera”.

Jugaste en Europa, ¿tienes alguna anécdota?

“En una pretemporada el 2001, teníamos un partido contra el Bayer Munich, equipo que contaba con Giovane Élber, Lizarazu, Santa Cruz, Claudio Pizarro, y otras figuras como Estefan Effenberg o Samuel Kuffour. Ahí me di el gusto de hacerle un golazo a Oliver Kahn, y como no hay imágenes, yo digo que fue golazo de chilena o que me los pasé a todos, jajaja”.

¿El partido soñado?

“Siempre decía que cuando grande iba a jugar la final Colo Colo vs. Everton, y donde el Everton ganara, claro que nunca dije en cual equipo iba a jugar, jajaja”.

Everton 2008, ¿lo celebraste?

“Es re entretenido porque cuando llegaba a entrenar al Monumental después de a final, Lucas Barrios y ‘Kalule’ Meléndez me decían: ‘Moya, ya supimos la verdad, después de la final andabas celebrando con ellos en Viña, ¡tenemos imágenes!’”. 

“Quiero ser ministro de Deporte”

De la cancha a la política, ¿por qué?

“Cuando jugaba en Huachipato comencé a ver con más atención lo que hacía en política Jaime Pizarro y Arturo Salah. Empecé a estudiar y decía que quería ser el siguiente ministro de Deportes. Me informaba, compraba el diario todos los días, partí con La Cuarta y terminé con La Tercera. Mis compañeros me molestaban. Hay otras cosas también que me motivaron. Desde chico pasé frío cuidando autos y tuve una infancia dura, muchas veces faltaba en la casa y no fue fácil, entonces de ahí en adelante gracias al fútbol comencé a fijar objetivos y uno de ellos es ser ministro de Deportes”.

Cuéntanos tus proyecciones políticas

“Llevo tres años de concejal y cuando estaba en Colo Colo el 2008 fue la primera vez que dije directamente que quiero ser alcalde de Concón. Creo que ya cumplí mi etapa como concejal, y de muy buena manera. Ahora tengo que saltar a algo más grande, como en el fútbol, porque llegar a un ministerio es como ser seleccionado chileno: te tienen que llamar porque estás haciendo las cosas bien”.

Si fueras presidente…

“Si bien tengo un objetivo claro, que es ser ministro del Deporte, primero tengo que pasar por otras etapas como Core y luego alcalde”.

Acerca del Covid-19 para el mundo del fútbol

“En comparación con otros países vamos de buena manera, pero creo que hay que dejar que pase un poco el tiempo y mirar para el lado a ver cómo lo están haciendo los otros países de Europa que están más adelantados en los efectos de la pandemia.

Hay que estar preparados y aprender a convivir con este virus, hay que aprender cómo tratarlo y aprender a hacer la vida normal con los cuidados necesarios para no contagiarse. Pero creo que todavía no se puede volver con normalidad, no se puede jugar con las vidas de las personas que es lo más importante en este momento”.

¿Alguna reflexión sobre su carrera?

“Creo que tuve la carrera que todo jugador quiso que fue jugar donde yo quise y no donde me invitaran. También jugué hasta donde yo quise, y si bien me retire a los 32 y lo pase mal, el haber estudiado hizo que me preparara y llegara al retiro con otra mentalidad. Me preparé psicológicamente para el retiro porque se extraña el trato que te da la gente cuando eres futbolista, y el trato que te da la agente cuando eres top, o el trato que te da la gente cuando eres de Colo Colo y seleccionado chileno, eres ídolo donde vayas”.

Agradecer a…

“A mis hijas todo. En una oportunidad, recuerdo que fui al hotel a conversar con José Antonio García del Atlante para ofrecerme harta plata sobre la mesa, casi el doble que Colo Colo, pero las vi a ellas y dije no, no me voy, no las puedo dejar acá. Y ahí me ofrecieron un montón de cosas para ir pero las rechacé. Ahora lo agradezco porque seguí estudiando, soy publicista profesional, tengo un diplomado en Community Manager, estoy recién titulado de Entrenador de Fútbol y quedarme en Chile fue la mejor decisión que tomé en la vida”.


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