Canteranos UC

El fin de semana recién pasado, todo San Carlos de Apoquindo fue testigo de un partido realmente de infarto contra O’Higgins de Rancagua, un rival siempre durísimo para la UC ya sea de local o de visita, y correspondía a la segunda fecha del campeonato de primera división del 2020. 

Un ingrediente del cual ya varios hinchas estamos acostumbrados fue el desempeño de jugadores provenientes de la cantera cruzada. En este caso fue el desempeño del joven delantero Diego Valencia, quien con 20 años recién cumplidos ya comienza a mostrar dotes de goleador, necesarios para los tiempos actuales, cuando cuesta tanto meter el balón al arco rival.

No fue solo Diego una de las figuras de la tarde, también se vieron cosas interesantes en Benjamín Kuscevic -ya consagrado en el primer equipo y quien además fue capitán esa tarde-, César Munder e Ignacio Saavedra. Sin duda estos muchachos darán mucho más que hablar a futuro.

De hecho, varios forman parte de selecciones menores, algo a estas alturas cotidiano para la cantera cruzada. Sin embargo, lo que muchos hinchas cruzados nos preguntamos es: ¿será la cantera cruzada una de las mejores del país?

Sin mirar lo números, y dejándose llevar por los paradigmas, podemos asegurar que la cantera del club, sin lugar a dudas, es una fuente inagotable de buenos jugadores.

Futbolistas que no solo contribuyen en el primer equipo, sino más bien varios de ellos llegan a jugar en el fútbol extranjero y otros tantos a ser parte de la selección chilena.

Pero esto es solo pensando de manera rápida sobre la contribución de la UC con su cantera para el país, con números en manos puede llegar a ser otra cosa. Revisemos. 

Para nuestra fortuna, estos últimos años han sido de más abrazos que lamentos. Hay que reconocer eso y hay que entender también que esto se ha ido dando por muchas variables, y una de ella fue el aporte de la cantera.

Observando los últimos dos campeonatos de los cuales la Universidad Católica resultó bicampeón, podemos encontrar que en promedio se mantuvieron en cancha al menos cinco jugadores provenientes de la cantera, y al menos siete jugadores eran parte del plantel total por cada partido, es decir, algunos otros esperaban su turno en el banquillo. 

Esto resulta extremadamente significante, ya que si bien nos trae el recuerdo que no fueron jugadores que llegaron a complementar al equipo, quizás para suplir algunas posiciones que estaban sin su jugador titular o para los más jóvenes, tampoco parecía que los incluían para dar cuenta de la regla de los Sub-20 que obligaban a los equipos a mantener en cancha a algún jugador con un máximo de 20 años una cantidad mínima de minutos durante el campeonato completo.

Los jugadores provenientes de sus canteras fueron jugadores claves para la obtención de ambos títulos. También es cierto que quizás los títulos del 2016 (Apertura y Clausura) se les recuerda como aquellos campeonatos que mayor aporte provinieron desde la cantera, destacando jugadores como Christopher Toselli, Guillermo Maripán, Stefano Magnasco, Alfonso Parot, Jaime Carreño, José Pedro Fuenzalida, Jeisson Vargas y Nicolás Castillo. Y para ya los últimos dos campeonatos (2018 y 2019), aparecieron Benjamín Kuscevic, Ignacio Saavedra y en alguna medida César Munder y Diego Valencia. Como verán, una variada selección de jugadores que realmente fueron absolutamente útiles para la obtención de aquellos campeonatos. 

Siete y nueve, el aporte en la selección

Durante las ediciones 2015 y 2016 de la Copa América, todo el mundo recuerda que Chile resultó campeón de ambas versiones venciendo a Argentina por medio de los penales. Sin embargo, algo que muchos hinchas cruzados permanentemente resaltamos es la cantidad de jugadores provenientes de la cantera que fueron parte de aquella selección. 

Respectivamente, en cada campeonato fueron siete y nueve los jugadores que la Universidad Católica aportó para la obtención de ambos títulos. Es cierto que sin el aporte del resto de los jugadores obviamente no hubiese sido lo mismo, pero lo que se rescata de aquellas cifras es que ningún otro club contribuía más que la UC para la selección.

Una selección que a la postre se transformaría en la primera generación en ganar algún campeonato oficial a nivel adulto, todo un logro para la historia futbolística de nuestro país. 

Gary Medel es sin duda el emblema que todo hincha cruzado tiene para referirse a este tema, y la verdad es que también se transformó en un emblema a nivel nacional, que trasciende colores y escudos, todo un orgullo para el mundo cruzado. Sin duda, Medel es uno de los pocos jugadores provenientes de la cantera cruzada en el que muchos se pueden identificar.

Es más, hoy es el actual capitán de la selección chilena que está próxima a disputar las eliminatorias al mundial de Qatar 2022 y la Copa América de este año que organizarán Argentina y Colombia. 

Recordando cosas de Gary Medel, como olvidar su debut con la camiseta adulta de la selección en la altura de La Paz contra la selección de Bolivia, donde anotó los dos goles del triunfo siendo uno de ellos con una chilena espectacular luego de algunos rebotes dentro del área rival.

El ejemplo en la Masía

Ahora, para todos los hinchas es natural comenzar a pensar que es lo que hace el club para obtener tanto talento de sus tiendas. Es cierto que debe existir una política deportiva directamente relacionada con una política profesional que logre complementar ambas visiones como única y eso es lo que hace la Universidad Católica. Si bien es cierto también en términos económicos no son buenas etapas las que se viven actualmente, ni mucho antes, por lo que potenciar al plantel con gente que viene desde dentro resulta ser el negocio perfecto y de momento los resultados han sido bastante positivos.

Pero, ¿Qué falta para ser la mejor cantera del país? Es una pregunta que no requiere trabajo responder. La verdad es que solo una cantera no va a solucionar un problema general en el fútbol nacional, no al menos solo una, y ese debe ser el objetivo principal.

Sin embargo, es atractivo pensar que al menos hacer bien el trabajo sirve para dar el ejemplo a los demás clubes, y en eso la Católica no se ha equivocado y a mí como hincha me parece una perspectiva correcta.

¿Qué club no quisiera tener a La Masía como un generador de talentos? Tanto la ANFP como la CONMEBOL han hecho algunos esfuerzos para potenciar las divisiones inferiores de los clubes y ya hemos visto algunos resultados. La Católica viene hace rato en la senda de la competitividad en aquellas divisiones y ya es hora de demostrar algunos resultados. Será muy lindo ver a tu club también disputar campeonatos en otras divisiones, sin lugar a dudas.

Por ahora nos queda ver cómo los futuros talentos se van haciendo un espacio en el primer equipo, los hemos visto y a su vez nos encantaría ser espectadores de sus provisorias carreras futbolísticas. Lo seguro es que todo hincha cruzado se enorgullece más de lo habitual cuando uno de los “suyos” triunfa en el extranjero.

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