La vida de un futbolista está llena de emociones, triunfos, derrotas, goles, expulsiones, lamentos, lesiones, alegrías y por sobre todo, anécdotas. Es por eso que en esta nota te queremos mostrar las cinco anécdotas que más recuerda el exjugador de Universidad Católica, Ricardo Lunari, durante su paso por el club.

¿Imitabas a algún jugador?

Sí, durante mi juventud y en equipos que usaban medias negras, yo por encima me ponía medias blancas para imitar al “Tata” Martino. En la UC no lo podía hacer porque siempre se ha usado medias blancas, pero en Newell´s lo hice”.

¿Qué anécdota o recuerdo imborrable recuerdas de tu paso por la UC, aparte del torneo de 1997?

“Con Raimundo Tupper siempre nos burlábamos de los autos que teníamos. Él me decía que mi auto era feo, y yo le respondía que sí, que era feo pero barato, en cambio el suyo era feo y caro. También teníamos una novela en común que no podíamos dejar de ver, se llamaba “Ámame”. A ambos nos gustaba la protagonista, Ángela Contreras y para nuestra suerte algunas escenas las grababan en San Carlos de Apoquindo y siempre que podíamos íbamos a ver si estaba ella pero nunca la vimos. Antes de los entrenamientos, él llegaba y me preguntaba si había visto la novela y me decía: “Viste a Dani (Ángela Contreras), es hermosa”. Son recuerdos inolvidables que me quedaron de él”. 

¿Cómo fue el partido frente al Barcelona de Guayaquil en la Copa Libertadores del 93?

“Jugamos a las 12 del día, con un calor insoportable, una sensación atmosférica que te ahogaba y donde te faltaba el aire. En el entretiempo, Ignacio Prieto estaba conectado a un tubo de oxígeno por lo que la charla técnica la dio Fernando Carvallo. Nacho Prieto fue campeón de la Libertadores con Nacional de Uruguay y conocía todos los detalles y sabía lo que iba a pasar en cada lugar donde jugáramos. Nos decía que tuviéramos cuidado en los hoteles, que no recibiéramos regalos, que no pidiéramos comida a las habitaciones, que tomáramos agua embotellada o que las bebidas solo las abrieran delante de nosotros. Prieto es un espectáculo”.

¿Qué petición le hiciste a los dirigentes de la UC cuando clasificaron a la final de la Copa Libertadores frente al América de Cali?

“Yo estaba recién casado y cuando llegué a la Católica, los dirigentes me pasaron un departamento bien bonito cerca del Parque Arauco, y cuando entro a la pieza matrimonial veo dos camas de 1 plaza. Con mi señora dormimos separamos durante 5 meses. Entonces, cuando clasificamos en Cali, le pedí a Manuel Díaz de Valdés que como premio por haber pasado a la final me comprara una cama de 2 plazas. Esa noche conseguí una matrimonial, jajaja”.

¿Cómo fue tu paso por Millonarios de Bogotá?

“En el primer partido, frente al Junior de Barranquilla, las tres primeras pelotas que toqué fueron pases gol. Fue algo mágico, igual como cuando llegué a la UC. En tres jugadas, los hinchas de Millonarios comenzaron a corear mi nombre. Fue mágico. En ese mismo partido, me hicieron un penal. Mis compañeros me pidieron que lo pateara, lo hice y debuté con un gol y salí de la cancha con una ovación”.

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