Diego Nicolás Rojas Orellana, oriundo de la población Bonilla de Antofagasta, a los 5 años, su abuelo decidió que probara suerte en la cuarta infantil del Club Prat, en donde rápidamente comenzaría a destacar por su talento, liderazgo y, por supuesto, por sus goles.

A los 14 años, Dieguito media 150 centímetros por lo que tuvo que realizar un tratamiento que le permitiera desarrollarse mejor.

Finalmente, su problema pasó a segundo plano gracias a su talento innato con el balón. Reconocido como el mejor jugador de la II Región, en la categoría sub-14, inclusive ganándose el apodo “el pequeño Messi antofagastino”, Diego ya había recibido ofertas de algunos clubes capitalinos, pero el se negaba a alejarse de sus padres y hermanos, situación que aprovechó Deportes Antofagasta para comprar el pase por $150 mil pesos, he incorporarlo a la sub-15 del club.

El 2009 se unió a la Escuela Gustavo Le Paige de Antofagasta para participar en el Campeonato Nacional Bicentenario que se jugó en Temuco. En esa oportunidad, Dieguito fue elegido el mejor jugador del campeonato y se consagró como sub goleador con 11 goles. Esto rápidamente llamó la atención en la Universidad Católica, club que lo fichó a préstamo.

Inicios en Universidad Católica y la Selección Nacional

En las series formativas de la UC, comenzó un largo camino de logros y títulos. 

En el 2010 se consagró campeón sub-15 del Torneo “Fútbol Joven ANFP” y además fue elegido el mejor jugador del campeonato. Tras ello, fue escogido el mejor jugador del campeonato “Mini Mundial de Valdivia”. Así, el oriundo de Antofagasta cerraría un excelente primer año siendo galardonado con el “premio revelación de la UC” en las serie formativas.

En el 2011, teniendo tan solo 15 años, fue nominado a la Selección Nacional para disputar el Campeonato Sudamericano sub-17. La UC lo blindó y adquirió el 85% del pase federativo.

Diego terminó el año firmando y su primer contrato como futbolista profesional con recién 16 años.

En el 2012  fue elegido como el mejor jugador del Campeonato Copa UC y nuevamente fue nominado para la Selección Nacional sub-19 para participar en  una gira por Europa. En esa oportunidad los dirigidos por Fernando Carvallo se coronaron campeones del torneo Oberndorf, en Alemania, y nuevamente Diego fue escogido la figura del campeonato. 

El 27 de octubre de ese año Diego debutó en el primer equipo de la UC ante Cobresal en El Salvador. Al finalizar la temporada, fue elegido como el mejor jugador de la categoría sub-19 en fútbol formativo de la UC, premio que repetiría el año siguiente.

En 2013, el talento de Diego cautivó al DT Mario Salas, y fue convocado para disputar el Campeonato Sudamericano sub-20, torneo en el cual tuvo un debut goleador anotando en la victoria de 3-2 ante Paraguay.

El 25 de enero de 2014 anotó por primera vez vistiendo la armadura cruzada adulta. El gol significó el empate 1-1 frente a Audax Italiano.

En el Torneo Clausura 2015 Diego comenzó a demostrar que era un jugador a considerar.  “Diego Rojas encabezó la goleada de la UC como visita ante Colo Colo”, tituló por ese entonces la prensa nacional tras el recordado clásico, donde se transformó en la figura del partido, entregando 2 asistencias en el triunfo del elenco cruzado por 2-1.

El Torneo Apertura 2015 jugó de titular en el equipo de la precordillera. Debutó con el pie derecho contra Deportes Iquique en el norte logrando abrir la cuenta en el triunfo cruzado en un duelo que terminaría 0-2 con el cual Católica se llevaría la primera victoria del torneo. El 6 de diciembre de ese año el equipo caería frente a Audax Italiano en el estadio Bicentenario de La Florida lo cual le impediría salir campeón a Universidad Católica.

Entre el 2012 y el 2016, a Diego le tocó compartir posición con experimentados jugadores, de los cuales aprendió y compitió mano a mano para ganarse un lugar en el once titular, entre ellos Milo Mirosevic, Darío Bottinelli y Carlos Espinosa.

El segundo semestre del 2016, Mario Salas, entrenador de la UC en esa época, no lo consideró en el plantel por lo que la UC resolvió enviarlo a préstamo por un año a Everton de Vina del Mar, donde se transformó en titular indiscutido y figura del equipo, lo que no fue suficiente para Salas al término del préstamo, por lo que nuevamente salió a buscar mejor suerte, esta vez en Palestino, donde luego de un regular semestre, retornó a la UC y permaneció por 1 año sumando escasos minutos, en los planteles de Beñat San José y Gustavo Quinteros. 

En julio de 2019 por tercera vez salió en búsqueda de mejores oportunidades llegando a préstamo a Unión la Calera, donde al finalizar el año no logró convencer a la parcialidad. 

Empezando el 2020, Diego Rojas terminó el vínculo con la Universidad Católica. En su paso por la fortaleza cruzada entre el 2012 y 2019, consiguió 3 títulos (1ra División 2016, 1ra División 2018 y Supercopa 2019), contribuyó con 10 goles y un sin número de habilitaciones al vacío y  jugadas extraordinarias.

Diego continuará su carrera en el cuadro ‘cementero’, de seguro encontrará su lugar para demostrar su talento, su visión de futbol, su espíritu deportivo y lograr sus objetivos.

Gracias Diego, Los Cruzados jamás te olvidarán.

Por admin

Un comentario en «Diego: El adiós de un gran talentoso»

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