PALCC

Palestino evidenció su falta de juego y cayó de forma categórica ante un rival que jugó con el nerviosismo de un plantel prácticamente sin roce.

No basta decir que hay que dar vuelta la página y enfocarse en el partido del próximo sábado. Palestino saltó a la cancha del Monumental con la misión de conseguir los tres primeros puntos y terminó recibiendo un balde de agua fría que esperemos sirva para despertar.

Lo primero que hay que remarcar es que del 11 titular, solo Agustín Farías, Renato Tarifeño y Sebastián Silva permanecieron en el club, el resto todos nuevos. (Podemos hacer la excepción con Luis Jiménez, pero el “Mago” estuvo seis meses sin jugar a nivel competitivo y le pasaron la cuenta).

La poca continuidad de los jugadores resulta un juego suicida cada año en Palestino y los hinchas lo saben. El esfuerzo de los dirigentes por mantener un equipo establece es nulo y se desvanece cuando de dinero se trata, y las consecuencias quedan de manifiesto como lo ocurrido ayer ante Colo Colo. Cuesta entender que ad portas de una nueva edición de Copa Libertadores hayan dejado partir a Lucas Passerini, único delantero de peso que había en el equipo y que venía haciendo goles durante el campeonato pasado. O que no se haya hecho un esfuerzo mayor por contar con un arquero de experiencia.

Sobre el partido no es necesario ahondar, pero sí en el fondo. La falta de juego y roce se notó en cada rincón de la cancha. La defensa se mostró débil por las bandas con un Vicente Fernández que no pudo contener en ningún momento el ataque de los “albos”. En el mediocampo, César Cortés volvió a mostrar su baja condición física que no le permite recuperar balones ni cubrir en la marca. Y en delantera, tanto Benegas, Tarifeño y Benítez no estuvieron a la altura de un partido trascendental como el de ayer. Como dicen los expertos, la primera defensa del equipo son los delanteros y ninguno cumplió esa función.

¿Hizo falta Diego Rosende? Sí. ¿Extrañamos a Julián Fernández? Sí. ¿Necesitamos un patrón en defensa como Alejandro González? Sí. Pero por sobre todo necesitamos que los 11 titulares y los 8 suplentes comiencen a mojar la camiseta tetracolor los 90 minutos de cada partido. No queremos segundos ni terceros lugares, queremos de una vez por todas levantar la copa y gritar campeón.

Mención aparte para los pocos hinchas del “Tino” que llegaron a alentar al equipo. Un puñado de valientes baisanos que desgraciadamente se llevaron una desilusión monumental.

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