Hoy 20 de agosto celebramos el Centenario de un equipo que fue creado por inmigrantes palestinos que abandonaron su tierra para sembrar raíces en el fin del mundo, y que 100 años después recordamos la nobleza con la que sus fundadores visualizaron la importancia de formar una segunda patria que uniera el deporte con la historia, hermandad y cultura.

Palestina Sporting Club, como fue llamado en los albores de las primeras tertulias, cuando solo existían las ganas, no fue creado solo como un equipo de fútbol, sino como una comunidad de inmigrantes soñadores que buscaron representar un país entero por intermedio del deporte, y que hasta el día de hoy lo hace.

La sangre tira y los hinchas de Palestino lo tenemos claro. Se sufre, se celebra, pero jamás se abandona. Esa máxima del fútbol es la ley del hincha, y bien lo sabemos nosotros que hemos estado en todas.

Sin embargo, hay que dejar claro que los hinchas, quienes vamos a La Cisterna cada fin de semana con frío, lluvia o calor, vamos porque sentimos que ver a Palestino es más que un partido de fútbol: es amistad, nostalgia, alegría, es sentir que nuestros descendientes que viajaron miles de kilómetros desde Jerusalén, Belén, Ramala, Tulkarem, Jericó, Nablus, Yenín, Beit Jala, Tubas, Tulkarem, Qalqilya, Salfit, Rafah, y por sobre todo GAZA, están presentes en el horizonte bajo el flameo incesante de la bandera Palestina.

Y es por eso que el Tino es especial: La gente, los colores, el ambiente del estadio, la barra Los Baisanos, la bandera tetracolor, las kufiyya, el himno al finalizar cada partido, el pan de mechada o pernil, la música árabe, el locutor, todo hace que ir a La Cisterna a hinchar por Palestino valga la pena, en las buenas y en las malas, siempre valdrá la pena.

Y no somos los únicos. Los hinchas alrededor del mundo madrugan y se organizan para ver los partidos, siguen las noticias, los goles, triunfos y derrotas, conocen a los jugadores, sufren y celebran como nosotros y se impregnan de este sentimiento tan hermoso como leal. Los jugadores lo saben y por lo mismo en cada partido juegan para darle 90 minutos de alegría a todos esos fanáticos que siguen al equipo desde cada rincón del mundo, sobre todo para aquellos que lo hacen desde Palestina y Medio Oriente.

Finalmente, es de justicia homenajear a todas aquellas almas iluminadas que un día como hoy, pero hace 100 años, decidieron crear una segunda patria para sentir de cerca el calor, la cultura, la magia y la sangre palestina: Plácido Abugarade, Carlos Ahues, Elías y Emilio Deik, Elías y Nicolás Hirmas, Jorge Lama Maloff, Víctor Panayotti, Miguel Saffie, Antonio Sarah, Elías Bichara Thumala, Juan Thumala, José Yunis, Elías y René Zaror.

A ellos, infinitas gracias.

Primer equipo de fútbol de Palestino en 1920: Elías Zaror, Miguel Saffie, Nicolás Hirmas, Rafael Hirmas, Elías Hirmas, Antonio Sarah, José Yunis, Víctor Panayotti, Emilio Deik, Jorge Lama y Elías Deik.

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