En uno de los peores arbitrajes que recordarán los hinchas del fútbol, la Selección Chilena cayó por 2-1 frente a Uruguay en el inicio de las Clasificatorias.

Y si bien el partido estaba para cualquiera, lo cierto es que los evidentes errores arbitrales de Éber Aquino condicionaron el resultado.

El gol charrúa llegó a minutos del final de la primera parte a través de Luis Suárez desde los 12 pasos luego de una dudosa mano de Sebastián Vegas.

En la segunda fracción, Chile salió a demostrar que podía dar la sorpresa y no se achicó en un Centenario vacío y que llora una restauración.

Así, a los 53 minutos y tras una gran jugada de Aránguiz y Vargas, el ‘niño maravilla’ anotó su gol 44 por la Selección. Un balde de agua fría para los locales que no podían creer la anotación del chileno.

Los minutos pasaban y Chile dominó las acciones. Vidal, Aránguiz y Baeza comenzaron a distribuir los tiempos en un partido que añoraba más goles. Y se pudo dar a favor de Chile a ocho minutos para el final, cuando Aquino no cobró una clara mano dentro del aérea uruguaya de Sebastián Coates y donde ni siquiera se atrevió a recurrir al VAR. Un escándalo de proporciones que evidenció una vez más que el arbitraje sudamericano deja mucho que desear, y que pensar en arreglos de resultados no es para nada sospechoso.

Ya en los descuentos, y con un Chile fuera de sí por el evidente penal no cobrado, llegó el gol de Maxi Gómez. 2-1 final.

Uno a Uno

Gabriel Arias: Solvente cuando se le exigió. No tuvo responsabilidad en el primer gol uruguayo y algo pudo hacer en el segundo. Es el recambio natural de Claudio Bravo.

Paulo Díaz: Líder en defensa y guapo en el ataque. Cumplió a cabalidad su nuevo rol dentro del seleccionado chileno.

Sebastián Vegas: Dubitativo en el primer tiempo, fue el responsable de la mano que generó el penal a favor de Uruguay y el posterior gol de Luis Suárez. Tomó confianza en el segundo lapso.

Nicolás Díaz: Uno de los puntos más altos de la noche en Montevideo. Mostró seguridad, buena salida, proyección en el ataque y no le pesó la camiseta en su debut. Sería lamentable que se perdiera el partido contra Colombia.

Francisco Sierralta: Seguro, con confianza y mostró a relucir toda la experiencia de años en el fútbol europeo. Aniquiló a Suárez y demostró que está para ser titular frente a los cafeteros.

José Pedro Fuenzalida: ‘Chapita’ defendió, quitó y rindió lo que Reinaldo Rueda esperaba de él. A pesar de su edad, demostró que puede ser una alternativa en la Roja.

Claudio Baeza: Un reloj que funcionó a la perfección y que dominó el mediocampo. Se complementó bien con Aránguiz y Vidal. De seguro le hará la pelea a Erick Pulgar.

Arturo Vidal: El mejor de Chile. Hace notar que cuando juega por la Selección no le importa nada más en el mundo. Corrió los 90 minutos y su presencia amedrentó el mediocampo charrúa. Contagia de sacrificio, esfuerzo y buen fútbol.

Charles Aránguiz: Se esperaba mucho más de un jugador que en el Bayer Leverkusen es el mejor. Si bien tuvo mérito en el gol de Sánchez, faltó la chispa y el remate al arco con que los chilenos alucinamos.

Alexis Sánchez: El goleador histórico de la selección volvió a lucir su faceta de gambeteador y en varios pasajes evidenció su egoísmo con el balón. El gol lo salvó de una noche oscura.

Eduardo Vargas: No tuvo muchas opciones claras para intimidar el arco charrúa pero aportó sacrificio. Fue un partido ingrato para uno de esos jugadores que siempre rinden en la Selección.

Cambios

César Pinares: Entró con personalidad pero sin desequilibrar como en la UC. Demostró su falta de roce internacional y quizás con rodaje podría ser una buena alternativa para Rueda.

Enzo Roco: Reemplazó a Nicolás Díaz a pocos minutos para el final. Casi no tocó la pelota aunque su 1.93 cm intimidó cualquier pelota aérea del local.

Víctor Dávila: Dicen que es el recambio natural en el ataque de Chile. En los más de 20 minutos que estuvo en la cancha casi no se notó.

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